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İNo hay tiempo para esperar!
La Biblia cuenta la historia de una mujer que por no esperar la promesa de Dios, causó caos en su vida. Aunque esto pasó hace mucho tiempo, la impaciencia es una característica que muchas tenemos hoy en día. Vivimos en una sociedad en donde todo tiene que pasar rápidamente. El mundo ha hecho lo posible por satisfacer nuestra impaciencia. İNo hay tiempo para esperar es el lema de nuestra sociedad!
La paciencia es una virtud, algo que Dios recompensa. Para poder esperar se necesita paciencia. La Biblia nos dice que la paciencia “facultad de saber esperar cuando algo se quiere mucho,” (Diccionario Nuevo Espasa) es parte del fruto del Espíritu. Gálatas 5:22
¿Has actuado de una manera impulsiva porque no querías esperar? ¿Te has sentido como si Dios no contesta tu oración, ya estás cansada de esperar, Dios está en  silencio?  İCreo que todas podemos contestar sí a estas preguntas!
¿Por qué nos sentimos así? La respuesta es simple: İNO nos gusta esperar!
Cuando Dios nos dice que esperemos, Él tiene un propósito. Quiere que aprendamos cosas valiosas que nos moldearán para ser mujeres virtuosas.  ¿Qué actitud tenemos cuando esperamos que Dios conceda una petición? La actitud que mostramos revela que perspectiva tenemos de Dios. Si nuestra espera está llena de inquietud y ansiedad, quiere decir que no conocemos realmente a Dios. “Estad quietos y conoced que yo soy Dios…” (Salmo 46:10)  Estar quietos significa “estar tranquilo, inmóvil.”
¿Es así como esperamos las promesas de Dios?
El Salmo 23 dice: “Dios es mi pastor nada me faltará.”
Sara olvidó esta gran verdad. Dios le había dado una promesa, pero ella no creía que Dios la cumpliría. Sara interpretó el silencio de Dios de una manera negativa.
¿Cuál fue el resultado de la actitud de Sara? Un desastre! Dios tenía algo maravilloso preparado para Sara pero al ver que Dios no actuaba, decidió actuar ella. La impaciencia de Sara trajo frustración, desilusión y confusión a su vida. Génesis 16,18
¿Cómo esperas tú las promesas de Dios? Es esencial que esperemos con una actitud de gozo listas para aprender lo que Dios nos quiere enseñar. No perdamos el tiempo quejándonos por lo que Dios no nos ha dado, enfoquémonos en las bendiciones que nos da.
Como mujeres estamos llenas de emociones. Somos frágiles, y sensibles. Esto nos puede llevar a tomar decisiones guiadas por la impaciencia al igual que Sara. ¿Cuántas veces has tomado decisiones cuando sientes que Dios no actúa?
¿Te gustaría esperar en el Señor?
La vida de Ana es una inspiración. Al igual que Sara, Ana deseaba tener un hijo pero Ana escogió esperar en Dios y tener una actitud de contentamiento. ¿Qué hacia Ana para no desesperarse? Cuando sentía que ya no podía seguir iba delante de Dios. I Samuel 1:10
 İEsa es la clave! Cuando te sientas desanimada, póstrate delante del Señor, llora, dile como te sientes. Filipenses 4:6
Así que si Dios no ha contestado tu oración ya sea de trabajo, amorosa, o cualquier otra cosa, te animo a que no te desesperes. Recordemos que el tiempo de nosotros no es el tiempo de Dios.  Isaías 55:8
íNo te adelantes porque al hacerlo puedes perderte lo mejor que Dios tiene para ti!
¿Cuántas veces nos hemos conformado con algo que parece bueno pero que no es lo mejor por nuestra impaciencia? ¿Cuántas bendiciones y cosas maravillosas nos hemos perdido por no esperar?
İEmpecemos hoy, tengamos la actitud de Ana y el Señor en su tiempo nos recompensará!
“Espero en el Señor; en Él espera mi alma, y en su palabra tengo mi esperanza.” Salmo 130:5
waiting II
 
Bendiciones,

Evelyn Dieguez

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